Lo bueno y lo malo de ser mesero en Buenos Aires

Desde los últimos días de 2016 he estado trabajando como mesero (mozo) en un bar cubano. El laburo, como le dicen acá, es por nueve horas diarias con un sueldo por debajo del mínimo y la propina es compartida entre dos o tres personas. El target del local es alto y solo van personas con un buen poder adquisitivo para adquirir los famosos habanos, cócteles típicos de cuba y tragos de ron venezolano. Sí, el ron Diplomático y Santa Teresa, son muy solicitados y alabados por los extranjeros.

Mesero en Argentina

El trabajo lo conseguí muy fácil porque tener amigos venezolanos honestos y de confianza siempre es un plus. El puesto que estoy ocupando actualmente estaba disponible pero la gerencia no estaba entrevistando a nadie. Así que un amigo comenzó a hablar con su jefa para que yo ocupara la vacante disponible de la noche y luego de un par de horas, recibí una llamada para una entrevista y ese mismo día fui a trabajar en mi horario habitual: 5PM / 2AM sin haber tenido ni siquiera la precaria y el cuil. Sobre ese tema solo dije: tengo la cita el 16 de enero.

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De computrabajo nunca me llamaron y me postulé en más de 45 trabajos para puestos como mozo, bachero y vendedor. La competencia en este tipo de trabajo es difícil. Sin embargo, no es imposible porque sí conozco gente que ha logrado entrevistas y trabajos a través de esta plataforma web.

A continuación les contaré lo bueno y lo malo de ser mesero en Buenos Aires

Lo malo

  • Trabajar nueve horas seguidas y parado es pesado. El dolor de espalda y de pies te lo dirán luego. Por eso siempre desearás que hayan clientes en el bar o restaurante donde trabajas porque el movimiento es mucho mejor que no hacer nada.
  • Dependiendo del horario, todo podrá seguir estando normal en tu vida o cambiará totalmente como es mi caso. Mi hora de entrada es a las 5:00 de la tarde y la salida a las 2:00 de la mañana. Por tal motivo, he cambiado mis horas de comida y a pesar de que yo soy flaco, ahora lo estoy más, por el desorden alimenticio y estrés.
  • Tener solo un día franco (día libre) es terrible cuando vienes acostumbrado desde Venezuela por tener dos (sábado y domingo) para descansar y hacer lo que desees, pero ese día franco no termina siendo libre porque: hay que lavar, hacer mercado, sacar cuentas, limpiar la habitación y más.
  • El pago es en negro. No tengo cuenta bancaria ni ningún tipo de beneficio o bono extra, a pesar de la disciplina, constancia y actitud de servicio que hay que tener en uno de los bares más reconocidos de Recoleta por su aporte cultural con productos cubanos.

“Lamentablemente muchas empresas pagan parte del salario a sus trabajadores “en negro” o en “B”, es decir, sin que figure en nómina, sin cotizar ni tributar por ese dinero”.

Foto: Referencia
Foto: Referencia
  • Como en todo trabajo, siempre existirá gente que ha pasado un mal día a tu alrededor y en labores como estas, algunos clientes te harán perder la cabeza por el tono de voz con el que te pidan la orden o simplemente por su apatía ante un buen servicio.
  • Cuando un cliente pasa horas consumiendo y su cuenta excede los 1.500 pesos, pero no deja ni una moneda de propina, eso te amargará el día… En ese momento te deberás preguntar si lo hiciste bien como para merecer unos pesos extras o simplemente se les olvidó, no tenían efectivo o no quisieron darte nada. En Venezuela, posiblemente nunca hayas dejado propina, pero acá si trabajas como mozo, sentirás que es muy importante luego de un buen consumo y servicio.
  • Si no hay interés por el trabajo, todo será un desastre. Por ejemplo, donde laburo se venden habanos, tragos y cafés… Y por su gran variedad, hay que saber sus nombres para ofrecerlos cuando lleguen extranjeros o argentinos sin experiencia previa en cocteles o cigarros.
  • Tu vida social se reducirá a cero pues no tendrás tiempo para salir y si trabajas de noche será muy común que termines en la cama viendo las historias en Instagram de tus amigos pasándola bien mientras te quejas de lo fuerte que fue el día en el trabajo.

Lo bueno

  • Si eres periodista y leíste el Poder de Escuchar de Ismael Cala, sentirás que estás siguiendo un manual de éxito y tendrás como referente a un profesional que no le importó dejar su trabajo en Cuba para ir por más, primero en Canadá y luego en Estados Unidos. Por eso los invito a ver el inicio de esta entrevista que le hizo Rocio Higuera, una periodista que cada vez me encanta más por su endereza en las entrevistas y para que escuchen con atención la experiencia y los relatos de Cala durante su estadía en Toronto como mozo en un bar dominicano.

  • Si te gusta y sabes hablar inglés serás muy bien visto en las entrevistas y tendrás la oportunidad de practicarlo constantemente dependiendo de la zona donde trabajes y el tipo de carta que ofrezcan. En mi caso, como se venden habanos y cócteles como fuerte, la cantidad de extranjeros es muy grande y todos los días, un norteamericano o europeo, pisa el bar para consumir. Así que sentirás que estás en un club de conversación pago, pero en realidad estás trabajando. Además, el extranjero agradece que un mozo hable inglés y eso se ve reflejado en el trato y la propina.
  • Aprovechando el tema de la propina… Ese es un tema que es bueno para el inmigrante porque tendrá dinero diario en la mano. Conozco amigos que ganan entre 50 y 80 diarios hasta 400 y 650 pesos. Todo dependerá del sitio donde de trabajes y la cantidad de mesas disponibles será un factor crucial para conocer cuánto se podría generar.
  • Ser mesero te ayudará a conocer mejor al argentino y saber cuáles son los temas de conversación. De qué se preocupan o cuál es su visión referente a temas de política, religión o sexualidad, aunque no puedas opinar.
A diario me preparo un tostado de jamón cocido y queso tybo + papas + un jugo de naranja
A diario me preparo un tostado de jamón cocido y queso tybo + un jugo de naranja
  • Comer en el bar/restaurante es un punto muy bueno porque no gastas tanto y casi siempre -aun no conozco un caso que no lo brinde- te dan permiso de consumir su comida en horas donde la clientela sea nula o muy baja para almorzar, cenar y/o merendar.
  • Cuando haces conexión con clientes regulares, te sentirás muy cómodo. Por ejemplo, yo he llegado al punto de conversar con ellos y contarles cosas que ni a mis compañeros de trabajo les he dicho. Del mismo modo, ellos suelen confesarte algunas cosas y el trabajo por un momento se vuelve muy liviano y agradable.
  • El transporte público en Buenos Aires es muy bueno y para mi trabajo suelo utilizar el colectivo (autobús) que trabaja las 24 horas del día. Por lo que salir a las 2:00 AM no es problema, tomando en cuenta lo rápido del traslado desde mi trabajo hasta la parada más cercana al apartamento donde vivo actualmente.
  • A diferencia de otros trabajos, solo deberás utilizar prácticamente la misma ropa. En mi caso, utilizo un pantalón negro, camisa azul oscuro y zapatos deportivos. Esto es muy bueno porque no desgastas tanta ropa para ir a trabajar.
  • Mi equipo de trabajo es bueno y siempre existirán quejas, pero hasta ahora el engranaje ha sido positivo y quienes tienen más experiencia suelen enseñarme cosas que desconocía a pesar de que vea el trabajo de mesero como algo temporal.

Mi experiencia en Once

Cabe destacar que este es mi segundo trabajo desde que llegué a Buenos Aires. El primero fue como vendedor en Once, una zona donde todo es mucho más barato… Quienes conozcan el mercado de Puerto la Cruz, pues es algo similar, pero era muy cuesta arriba porque me pedían: 12 horas de trabajo, un día franco, el salario era de 6.000 pesos “con posibilidades de aumento” y constantemente debía cargar peso para bajar o subir la mercadería (mercancía) del local como coches o juguetes y eso para alguien que tiene escoliosis, señores, es cuesta arriba.

Sin embargo, no puedo quejarme del trato que me dio el dueño del local, porque cuando le entregué el currículo -ya era mi segunda semana en Buenos Aires y desempleado-, de una vez me dio la oportunidad de trabajar.

El primer día fue de prueba y luego quedé. Según él, yo tenía “algo especial” y por eso me ofreció el trabajo de inmediato, porque la cantidad de currículos que tenía era muy grande -y me consta porque vi las hojas- y el 80% era de venezolanos. Por eso hay que tener buena actitud y lograr convencer a quien se le entrega un currículo -así sea inventado- demostrando que tienes la mejor disposición para trabajar.

También debo contarles que el dueño nunca se quejó de mi trabajo y constantemente hablábamos sobre la cultura argentina y venezolana. Asimismo, tuve buena relación con quienes fueron mis compañeros durante los siete días que trabajé en Once y quedé con sus contactos en WhatsApp para cualquier reencuentro o visita.

Seis consejos

En algunos trabajos ofrecen pago por presentismo (puntualidad). El de mi trabajo es de 500 pesos por mes pero yo creo que ya lo perdí. No llegué antes de las 5PM en tres oportunidades (ojo, por escasos minutos) y aunque trabajé horas extras y suelo llegar 15 o 10 minutos antes regularmente, creo que ya no me lo pagarán al cumplir mi primer mes -31/01/17-. Pero si tú tienes la oportunidad de llegar puntual siempre, hazlo. 500 pesos te ayudarán en mucho para pagar la tarjeta Sube para el transporte o para hacer una buena compra en el supermercado.

No hables sobre tus aspiraciones profesionales con tu jefe o compañeros de trabajo porque eso reflejará de inmediato tu disponibilidad en el trabajo y a pesar de que paguen poco o no te guste mucho, quien te contrata lo hace para que dures varios meses si es posible.

Hasta ahora he gastado entre 400 y 500 pesos por mes en transporte, incluyendo dos viajes diarios para ir al trabajo y regresar a casa y para diligencias y salidas extras. Por lo general, la recargo con 100 pesos por semana y les recomiendo que se mantengan alerta antes de que se les acabe todo el saldo, a pesar de que la tarjeta pueda soportar hasta 15 pesos en negativo.

Mesero en Buenos Aires

Cuando tengas la precaria comienza a buscar trabajo sobre lo que hayas ejercido en Venezuela o comienza a buscar información sobre estudios y/o cursos disponibles para reforzar tus conocimientos y tener un aval con sello argentino para calar en buenas posiciones laborales.

Hay que estar dispuesto a aprender porque hay mucha competencia entre venezolanos para conseguir trabajo y si alguien te ofrece una oportunidad con o sin documento, es mejor que la sepas apreciar. Por ejemplo: yo no sabía preparar cafés, tostados y servir cervezas ni vinos con copas refrescadas. Pero hay que aprender para destacar y mantener el trabajo. Otra de las tareas que hago a diario, además de atender a los clientes y llevar / retirar sus pedidos es reponer la heladera con gaseosas y todo lo que falte, llenar los servilleteros y azucareros, sacar la basura, apagar las luces y más.

No pierdas el control si se te cae algo de la bandeja. A los pocos días de haber iniciado mi trabajo, se me cayó una botella de cerveza porque no supe aguantarla bien con el brazo mientras utilizaba el destapador para luego servirla en una copa. Luego, el mismo señor que me había pedido la cerveza unos días después, me hizo un chiste por lo ocurrido y no hubo mayor problema.

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