Este reportaje fue realizado para la materia de Periodismo especializado (sexto semestre) con el profesor y editor del diario Nueva Prensa de Oriente, Jorge Villegas. Este trabajo fue reconocido por los estudiantes del décimo semestre -quienes ahora esperan su título- y Movistar, a través de su premio Estímulo Telefónica a la Comunicación (Etecom) 2014 en la categoría Prensa Escrita

La falta de vocación en los estudiantes de Comunicación Social en la Universidad Santa María (USM), núcleo Oriente, es una de las críticas que se escuchan con más fuerza en los pasillos de la casa de estudio cuando ven pasar a un futuro periodista.

Foto: Fabricio Marot - Modelo: Dalexis Fourneau
Foto: Fabricio Marot – Modelo: Dalexis Fourneau

Alrededor de mil bachilleres se inscribieron este semestre (abril-septiembre) para iniciar, seguir y terminar sus estudios en la escuela de Comunicación Social, pero semestralmente un 20% de ellos pierden más de ocho mil bolívares por reprobar dos materias, lo cual les impide continuar sus estudios y se ven obligados a repetir.

Uno de esos bachilleres es Pamela Salazar, quien tiene 21 años de edad y ha repetido tres veces, es decir, repitió primero, segundo y ahora se encuentra repitiendo tercer semestre.

La semana pasada presentó la prueba de arrastre por Redacción II, materia que fue la causa de repetir el tercer semestre. Días después, contó que finalmente había pasado la asignatura. “Ahora sí voy fina”, dijo Salazar.

La historia de Pamela en la USM comenzó en octubre de 2010, luego de haber estudiado medio año de Odontología en la Universidad Gran Mariscal de Ayacucho, cuando decidió inscribirse en la carrera de Derecho, en la que no tuvo buenos resultados, pues realizó un viaje inesperado y perdió varias evaluaciones que al regresar no pudo recuperar. El interés por la profesión se esfumó, prefiriendo abandonar la idea de ejercer como abogada de la República.

Seis meses después, cuando las autoridades del recinto universitario informaron sobre las nuevas inscripciones en octubre de 2011, Salazar optó por un tercer nuevo comienzo, -después de Odontología y Derecho- esta vez se decidió por la carrera de Comunicación Social.

Una vez dentro de la escuela rumbo a la profesionalización como licenciada, Salazar reprobó el primer semestre con tres materias: Redacción I, Historia de Venezuela y Formación Cultural.

Su explicación del primer intento fallido con esta carrera fue que “en ese momento tenía 18 años, estaba loca por querer salir, rumbear y no tomaba en serio las clases”.

La continuidad de sus estudios ya fue contada, repitió dos veces por semestre, y perdió más de 30 mil bolívares en un servicio educativo que para muchos no está aprovechando.

Pamela Salazar ahora conoce a más personas en la escuela por haber cursado en diferentes secciones durante los tres últimos años. De hecho, la bachiller tiene amigos que comenzaron a estudiar la carrera en el mismo momento que ella y ahora se encuentran en el sexto semestre.

Debilidades

Para la profesora Mirna Arcia, quien dicta la materia de Redacción I y III en la USM, las repeticiones por su materia se presentan cuando los alumnos entran a la universidad con fallas de bachillerato en cuanto a la ortografía y caligrafía. “No tienen conocimientos básicos y no les gusta leer”, aseguró.

Arcia destacó que debido a las fallas de los bachilleres con la materia, el núcleo de la USM tuvo que reformular el programa de la asignatura que dicta con respecto a la de Caracas, para que el rendimiento del alumno sea óptimo a medida que vaya aprobando los niveles de la carrera.“El programa acá está basado netamente en la ortografía, mientras que en Caracas los temas son más periodísticos”, agregó.

La coordinadora de la escuela de Comunicación Social en la USM, Reina Taylhardat, afirmó que hay debilidades en la educación que se está brindando actualmente en los colegios y a raíz de esa base, los bachilleres que cursan la carrera se encuentran con obstáculos que en algunos casos no logran superar.

Foto: Kevin Gutiérrez - Coordinadora de la Eca. Comunicación Social - USM Oriente
Foto: Kevin Gutiérrez – Coordinadora de la Eca. Comunicación Social – USM Oriente

El problema más grave, a su juicio, es la poca preparación que poseen los estudiantes sobre los signos de puntuación y la acentuación, filtros de la carrera que deben ser manejados correctamente para el éxito del alumno.

Copia y pega

En los pasillos de la USM, donde estudian más de cinco mil personas, se comenta que la carrera solo se presta para “copiar y pegar” y el director de la universidad Enrique Ginnari, cree que este tipo de calificativos se debe a un “vocablo contemporáneo” y a la flojera por parte de los alumnos.

Foto: Kevin Gutiérrez
Foto: Kevin Gutiérrez – Director de la USM núcleo Oriente en su oficina

El abogado de profesión confesó que su carrera también cuenta con un calificativo entre los alumnos de su época universitaria y la actual, se trata de “el copia formularios”, pues los profesionales del Derecho solían sacar copias a las citas y posteriormente con la utilización de las computadoras, copiaban y pegaban las citaciones y demandas para solo agregar los datos del demandado o del testigo.

“Nosotros estábamos llenos de formularios y todas las demandas eran iguales (…) Si tú le haces ahora un seguimiento a un profesional quizá puedes comprobar que tiene todas las demandas iguales o las tiene montadas en un servidor”, contó Ginnari.

Sin embargo, criticó a los profesionales y a los estudiantes que utilizan este mecanismo, porque las tareas “deben realizarse diferentes partiendo de que todas las personas son diferentes y piensan diferente”. También añadió que “yo puedo entender que la informática esté ahí para facilitar las cosas, el copia y pega es una herramienta, pero el pensamiento debe estar primero”.

El copia y pega en la carrera se ve reflejado con gran preocupación en la realización de trabajos periodísticos plagiados, pero que son castigados con el artículo 23 del reglamento interno de la universidad, donde permite reprobar al estudiante sin derecho a examen final ni a reparación.

Este artículo muchas veces es aplicado por parte de los profesores de la casa de estudio, pero otros suelen perdonar el error y los alumnos continúan cursando la asignatura. Este método para algunos profesionales, como el profesor Jorge Villegas, lo único que hace es fomentar la mediocridad y apostar al fracaso de los estudiantes en el campo laboral.

Pasaporte al estrellato

Siguiendo por los pasillos de la universidad, se escuchan otros comentarios sobre los estudiantes de Comunicación Social y este quizá es el que tenga más ruido porque es aceptado sin titubeo por los usemistas, se trata de utilizar la carrera como plataforma para ser actores o modelos.

Foto: Referencia
Foto: Referencia

El periodista y profesor de la USM, Carlos Santoyo, argumentó que estas decisiones parten de una idea lamentable y apuesta a que antes de que un alumno ingrese a la universidad deba presentar una prueba reloaded (renovada en español) de aptitud académica para conocer sus capacidades y obtener una mejor recomendación que se aplique con lo que desea y no como complemento para su objetivo.

“Muchos estudiantes idealizan la carrera como pasaporte al estrellato”, sentenció el profesional, quien además expuso que el estudiante al entrar a la carrera muchas veces desconoce sus objetivos y señala de absurdo que utilicen la carrara de Comunicación Social para otros fines que no estén basados en el pensum.

Cabe destacar que las materias de la licenciatura son iguales para todos los alumnos hasta el sexto semestre, cuando el bachiller debe escoger una mención y en el caso del núcleo Oriente, la decisión está entre: impreso y corporativo; dos opciones que no poseen en su programa materias que se relacionen con el modelaje o la actuación.

Ellos lo dijeron

En una encuesta realizada a los alumnos del primer y segundo semestre B de la mañana, arrojaron resultados que dan base a los comentarios que son dichos por estudiantes de otras carreras universitarias como Farmacia e Ingeniería.

Foto: Kevin Gutiérrez / Segunda sede de la USM Oriente - Barcelona
Foto: Kevin Gutiérrez / Segunda sede de la USM Oriente – Barcelona

La cantidad de alumnos en la sección B del primer semestre cuenta con 42 bachilleres y solo 13 de ellos analizaron el pénsum de la carrera antes de inscribirse, 16 quieren ser reporteros en medios tradicionales, cuatro cursan la carrera como plataforma para trabajar en el mundo artístico y 12 hicieron cambio de carreras, provenientes de: Ingeniería, Administración y Contaduría, porque lo que veían “no era lo suyo”.

La sección del segundo semestre B tuvo resultados parecidos: 18 alumnos de un total de 50 estudiaron el plan de estudio antes de inscribirse, 16 quieren ejercer como reporteros, ocho quieren ser actores y modelos, y cuatro se retiraron de Medicina, Psicología, Administración y Contaduría para ejercer en el aérea comunicacional.

Durante la realización de la encuesta, algunos estudiantes intervinieron y dieron varios consejos para aquellos que no estudian la carrera como fin para ser periodistas o trabajar en empresas en el área de comunicaciones.

Una de ellas fue Claudia Quintero, de 19 años, quien cursa el segundo semestre B, y recalcó que para los que quieran ser actores deberían estudiar artes escénicas, mientras que José González, de 18 años, dijo que para acabar con las críticas hacia los estudiantes de Comunicación Social “deben tomarse en serio la carrera”, argumentando que “nosotros somos los que la estamos dañando”.

Con respecto a los calificativos que reciben los estudiantes de manera negativa, la encuesta en las dos secciones arrojó más de 50 votos a favor de que los bachilleres, en su mayoría, cursan la carrera por cumplir un compromiso para llevar un título a casa y no porque realmente le guste la profesión, ocasionado en el mayor de los casos: desinterés, bajo rendimiento y repeticiones continuas.

Sobre los estudiantes que repiten y el supuesto beneficio monetario que recibe la universidad por no expulsar a los estudiantes y seguir dándoles oportunidades, a pesar de conocer sus deficiencias, Ginnari aseguró que no es positivo sino “una pérdida para la universidad”, porque el alumno no cursa los 10 semestres sino que decide abandonar la academia por las personas que repiten más de dos veces.

Con ver la cara basta

Henelis Velásquez, quien tiene 22 años de edad y estudia tercer semestre de Ingeniería Industrial, aseveró que “con verle la cara al estudiante sabe qué estudia” y por cuál camino se dirige. Sobre las personas que cursan la carrera de Comunicación Social, dijo que son porque tienen vocación y lo aseguró por tener compañeros que le comentan sus experiencias.

Foto: Kevin Gutiérrez - Este reportaje fue elegido y publicado en el rediseño editorial de La U en Papel, el proyecto final de los estudiantes -ahora a la espera de su título- del décimo semestre. Este reportaje ocupó las dos páginas principales del periódico y fue expuesto por la modelo de la foto principal, Dalexis Fourneau, quien además me otorgó un reconocimiento por la colaboración
Foto: Kevin Gutiérrez – Este reportaje fue elegido y publicado en el rediseño editorial de La U en Papel, el proyecto final de los estudiantes -ahora a la espera de su título- del décimo semestre. Este reportaje ocupó las dos páginas principales del periódico y fue expuesto por la modelo de la foto principal, Dalexis Fourneau, quien además me otorgó, en nombre de todo el equipo de trabajo, un reconocimiento por la colaboración prestada con la realización del trabajo periodístico

“Aquellos que dicen que la carrera es fácil es porque son ignorantes y no conocen las materias”, expresó la estudiante, al mismo tiempo que sacó a relucir el ejemplo de que la Redacción para los que cursan Comunicación Social es la Matemática de los que optaron por Ingeniería.

Por su parte, Ariana Quintana, de 24 años y cursante del octavo semestre de Farmacia, cree que la mayoría de los estudiantes de Comunicación Social no tienen vocación y la facilidad de la carrera, por no poseer materias científicas y solo teóricas, brindan la oportunidad de que el alumno no presente tantos obstáculos como sus compañeros de clases.

La “farandulería” es el término que describe bien a los estudiantes de Comunicación Social, según Quintana, pues muchos andan pendientes solo de salidas y en su personalidad destaca poco conocimiento.

Sin embargo, rescató que tanto en la escuela de Farmacia como en la de Comunicación Social, reciben comentarios negativos y uno de ellos es que “están estudiando la carrera para ejercer como bodegueros”, refiriéndose al trabajo de un farmaceuta certificado en un local comercial.

Camino al éxito

Santoyo apoya la tesis de que todas las escuelas de Comunicación Social y sus estudiantes son blancos de críticas, y en el caso de la USM cree que a pesar de las fallas, la universidad brinda las herramientas necesarias y los estudiantes deben aprovecharlas.

Foto: Movistar - Este reportaje fue avalado por la coordinación de Comunicación Social de la USM Oriente para participar en la cuarta edición del premio Estímulo Telefónica a la Comunicación (Etecom) 2014 en la categoría Prensa Escrita, mención en la que gané contra estudiantes de universidades como: Universidad Monteávila, Universidad Católica Andrés Bello, Universidad Santa Rosa de Lima, entre otras
Foto: Movistar – Este reportaje fue avalado por la coordinación de Comunicación Social de la USM Oriente para participar en la cuarta edición del premio Estímulo Telefónica a la Comunicación (Etecom) 2014 en la categoría Prensa Escrita, mención en la que gané contra estudiantes de universidades como: Universidad Monteávila, Universidad Católica Andrés Bello, Universidad Santa Rosa de Lima, entre otras

El periodista, quien se graduó en el mismo recinto universitario en el año 2004, indicó que “yo quiero a mi universidad y digan lo que digan, yo salí preparado”.

Además, hizo hincapié en que la USM no tiene que hacer todo para que el estudiante sea exitoso, debido a que los alumnos también deben poner de su parte para lograr sus objetivos y trascender.

El profesor universitario también habló sobre el camino a la excelencia, refiriéndose a que muchas veces los alumnos están “condenados”, porque algunos docentes solo orientan a los estudiantes como los empleados de un medio de comunicación y no como los dueños.

Por tal motivo, cree fielmente en que las escuelas de Comunicación Social deban aplicar instrucciones para que el estudiante salga de la casa de estudio preparado para trabajar tanto en un medio de comunicación o en una empresa, como con ganas de emprender su propio proyecto.

Este último caso es el de Salvador Passalacqua, quien tiene 20 años y está a punto de graduarse por la mención impresa. Él quiere ser un emprendedor, aunque no está cerrado en trabajar para un medio, pero que no sea de la zona. “Los medios locales justifican su mediocridad con la precariedad de recursos”, testificó.

Passalacqua ha sido becado por la universidad desde el segundo semestre por su alto rendimiento, ahorrándose de esta manera más de 60 mil bolívares.

Su deseo por estudiar Comunicación Social y su gusto por escribir surgió cuando cursaba tercer año de bachillerato (2006). El cierre del canal Radio Caracas Televisión (Rctv) también influyó en su elección por la activación del movimiento estudiantil que apoyó la libertad de expresión y la cual le brindó la seguridad que necesitaba para escoger la carrera.

En cuanto a la dificultad que presentan algunos alumnos en materias como Redacción e Informativo, el bachiller opinó que son “estudiantes desorientados”, pues afirmó que disfrutó de los cuatro semestres estudiando y realizando las prácticas periodísticas.

El estudiante de 20 años solo pagó el primer semestre de la carrera y para mantener la beca excelencia detalló que está “concentrado en el estudio más que en otros aspectos de mi vida social, pero no es un sacrificio. Es lo que quiero”.

El futuro periodista está de acuerdo con los comentarios negativos hacia la escuela y los alumnos. “Creo que es una reputación muy fiel a lo que realmente son los estudiantes y profesores de la escuela que se dedican a plagiar o permiten el plagio. Cualquiera puede graduarse con 10 presentando artículos de Wikipedia como reportajes”, añadió.

Como solución para acabar con esa imagen, recomendó a todas las personas que forman la universidad, entender que la USM no hará al estudiante, sino todo lo contrario. “El esfuerzo individual te diferencia del que se va a graduar cortando y pegando”, completó.

Durante los últimos días se ha desplegado una campaña para motivar a los estudiantes a ser exitosos y a sentirse orgullosos de estudiar en la Santa María, pero Passalacqua no compró la idea que realizaron un grupo de estudiantes.

“Estoy orgulloso de estudiar, no así de la escuela. Me hace sentir bien poder aprender por encima de todas las dificultades y carencias, y también estar en contacto con gente admirable. La escuela necesita repensarse y convertirse en el recinto donde se gesta la verdadera sociedad libre”, concluyó.

El destino de los futuros profesionales de la Comunicación Social que ahora se encuentran en las aulas de la USM es incierto, todo depende de sus metas y costumbres, pero tener a una gran cantidad de usemistas egresados en la mayoría de los medios locales, otros en Caracas y unos pocos como Carolina Padrón, a través de canales internacionales como ESPN, según mencionó la coordinadora de la escuela, son garantes de que la preparación que les brindan es la necesaria para orientar al estudiante al éxito y como diría el fallecido escritor Gabriel García Márquez, listos para ejercer el periodismo como “el mejor oficio del mundo”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *